miércoles, 26 de marzo de 2008

Simbología del conocimiento universal



Por Iriana Cánchica

Para quienes estén interesados en conocer la mágica relación que existe entre científicos y humanistas, el libro “ARTE Y CIENCIA” del Profesor José Iraides Belandria es el instrumento idóneo. Sorprendente es observar como una persona puede reunir todas las disciplinas científicas y los símbolos del conocimiento universal en tan sólo 150 páginas.

En esta obra el autor se pasea por la historia de la ciencia, su evolución y la evidente vinculación que existe entre las interdisciplinas, como la Matemática, Física, Termodinámica, Mecánica Cuántica, Química, Astronomía (…) el arte y la literatura, para esto utiliza como ejemplo teorías, ciertas obras literarias y de artes plásticas.

El Profesor José Iraides Belandria manifiesta: “Es admirable encontrarse con estas aproximaciones interdisciplinarias, en las cuales humanistas y científicos parecen interpretar y percibir simultáneamente la simbología del conocimiento universal. Así con voz propia, novelistas, poetas, artistas plásticos y científicos, han observado y sentido el universo (…) expresado con símbolos y signos diferentes, que se retroalimentan positivamente en su evolución”.

Uno de los elementos empleado en este texto de divulgación que capta la atención del público, activa su imaginación y lo hace más interesante y fascinante, es el manejo por parte del escritor de ejemplos sencillos, donde se relaciona la ciencia con pinturas, novelas o poemas. En el caso de la Física Relativista por nombrar alguna de las disciplinas abordadas por Belandria, el lector se consigue con la explicación clara de la teoría de la relatividad de Albert Einstein, pero al mismo tiempo va a leer la relación que hay entre la postulación de Eistein con el Cubismo de Pablo Picasso y el arte cinético del siglo XX.

El lenguaje claro y sencillo, la definición y posterior explicación de términos científicos manejado por el educador, es otro de los recursos de apoyo que convierte al texto en una lectura atractiva y de fácil asimilación.

Otra de las técnicas que hace de “ARTE Y CIENCIA” un libro cómodo, es su estructura, el mismo se encuentra dividido en 10 capítulos, cada uno conformado por un título y unos subtítulos a su vez. De modo que el lector solo con examinar el nombre de la sección ya puede saber cuáles son los puntos específicos que se narran en ella. De esta forma, si un tema no le interesa puede obviarlo y escoger solo los de su preferencia.

Es evidente que el libro fue escrito con el propósito de llegar a la población universitaria, con la intensión de romper con el sentimiento de repugnancia expresado por algunos estudiantes hacia los textos de ciencia, al parecer existe el mito que los ensayos que manejan información sobre Matemática, Física, Química, entre otras disciplinas están dirigidos única y exclusivamente para un sector minoritario, como expertos en el tema o alumnos de la materia.

Solo hay un aspecto que se le escapa al escritor de la obra y es la carencia de elementos visuales, como fotos de las obras de arte, dibujos de los instrumentos utilizados por los científicos e infografías que permitan entender algunos pasos seguidos en las diferentes disciplinas.

En definitiva “ARTE Y CIENCIA” es un texto enriquecedor y divulgativo porque es práctico, cómodo, ameno y manejable, en donde “Las ideas y planteamientos de las grandes revoluciones del pensamiento científico y humanístico han sido extrapoladas (…) en múltiples enfoques y dimensiones, revelando la totalidad y la diversidad del conocimiento global”

Belandria, J (2007). Arte y Ciencia. Mérida: Publicaciones Vicerrectorado Académico. Universidad de Los Andes, Venezuela.

1 comentario:

Herly Quiñónez dijo...

En la sociedad existe el mito de la exigua relaciónentre ciencia y arte, Belandria con este libro intenta derribarlo con una profunda investigación y un lenguaje muy claro.